Alta la nocturna veladora Luna, me transmite su belleza en este rayo de luz.
Empero, a la debilidad de la Esfera Dorada, aún persiste su fuerza brillante.
De ello la noche y yo nos damos cuenta. Y disfruté ver ese bello momento.
Inolvidablemente eres como los atardeceres, únicos y lo más hermoso del día.
Te esconderás más allá de los límites de la Tierra, pero mi amor no es limitado.
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Samstag, 3. Juli 2010
Freitag, 2. Juli 2010
Soledad, oh perenne compañera
Una noche más ha pasado, para sumarse al total de las fátigas de mi alma, sufriendo profundamente con este pesar. Los sueños ya no han aparecido con maravillas como solían hacerlo.Mi suerte se ha desvanecido, y me hallo de nuevo vagando bajo las veredas floreadas sin ningún tema en mi mente en qué hablar conmigo mismo. Mi boca ha dejado de decir esas cosas tan fluídas, tan seguras. No, ya no soy el mismo.
Son tantos los problemas por lo que he estado pasando que no me he podido enfocar ni en mí mismo. Sólo dejo pasar el tiempo, quemándome en el silencio y congelándome en el momento. Extraño esos momentos de alegría, aventura y sueños, donde siempre compartía algún espectáculo con un amigo. ¡Oh, los amigos qué son sino elementos de uno! Ahora que no los tengo conmigo, me siento más vacío.
Ahora me encamino a mis adentros, tratando de arreglar todo el desorden de mis pensamientos y comportamientos no ortodoxos de mi personalidad tan conocida. ¿Qué rayos soy? ¿Para qué he venido a este mundo? ¿Realmente soy lo que debería de ser?
Quiero descansar de todo este terrible tormento, pero al mismo momento, librarme luchando, alcanzar un lugar donde mi mente se aclare y entienda los mensajes que la naturaleza me ha enviado.
¡Oh, naturaleza, que presenta en todo estás, ayudádme en mis cuestionamientos!
Son tantos los problemas por lo que he estado pasando que no me he podido enfocar ni en mí mismo. Sólo dejo pasar el tiempo, quemándome en el silencio y congelándome en el momento. Extraño esos momentos de alegría, aventura y sueños, donde siempre compartía algún espectáculo con un amigo. ¡Oh, los amigos qué son sino elementos de uno! Ahora que no los tengo conmigo, me siento más vacío.
Ahora me encamino a mis adentros, tratando de arreglar todo el desorden de mis pensamientos y comportamientos no ortodoxos de mi personalidad tan conocida. ¿Qué rayos soy? ¿Para qué he venido a este mundo? ¿Realmente soy lo que debería de ser?
Quiero descansar de todo este terrible tormento, pero al mismo momento, librarme luchando, alcanzar un lugar donde mi mente se aclare y entienda los mensajes que la naturaleza me ha enviado.
¡Oh, naturaleza, que presenta en todo estás, ayudádme en mis cuestionamientos!
Sombras del destino
Los pasillos de aquel castillo eran de alguna manera aterrorizantes, espantosos. Ningún alma vagabunda atravesaría este umbral panteón, ni la más salvaje y horrible bestia se atrevería. El miedo corría a través de mi cuerpo, que me apresuraba a caminar lentamente, ser cauteloso en cualquier detalle, observar todas las posiciones de los objetos de los oscuros pasillos, contar mis pasos dados, y sobrevivir.
Fueron casi a los trescientos cuarenta pasos que me detuve. Sentí un tremendo viento frío y violento a la vez, que me quería asesinar de un grave susto. Paralizado quedé tras ese monstruo místico. Voltié lentamente a mis espaldas y solamente veía cada vez más oscuridad, que seguía su camino más apresurado que el mío.
Aceleré lentamente, y di vuelta en la próxima entrada a un nuevo pasillo. De pronto una puerta que no estaba antes cerró aquella curva de donde entré, pero para mi suerte la oscuridad desapareció por un momento.
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Fueron casi a los trescientos cuarenta pasos que me detuve. Sentí un tremendo viento frío y violento a la vez, que me quería asesinar de un grave susto. Paralizado quedé tras ese monstruo místico. Voltié lentamente a mis espaldas y solamente veía cada vez más oscuridad, que seguía su camino más apresurado que el mío.
Aceleré lentamente, y di vuelta en la próxima entrada a un nuevo pasillo. De pronto una puerta que no estaba antes cerró aquella curva de donde entré, pero para mi suerte la oscuridad desapareció por un momento.
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